miércoles, 1 de febrero de 2017

Un colección para una vida : Walter Scott


Buenas a todos.

Buf, ¿cuánto llevo sin escribir aquí? Ni voy a mirarlo, ¿para qué? No voy a mortificarme, pues el tiempo que ha transcurrido bien lo merecía. Las aficiones no deberían surgir porque sí, y quizá trascender un poquito más y representar algo que nos motive, que nos llene, que gaste nuestro preciado tiempo, que nos haga buscar y rastrear en busca de ese cáliz perdido. He aquí mi última cruzada: voy a intentar hacerme con TODAS LAS NOVELAS DE WAVERLEY de Sir Walter Scott, y con el más difícil todavía: primeras ediciones en Castellano.

-¿Pero José, quién era Walter Scott?

Entiendo tu pregunta. Sir Walter Scott fue un escritor escocés del siglo XVIII al que se considera el creador de las novelas históricas, novelas en las que se relata un argumento ficticio situado en un momento histórico real concreto, y dichos acontecimientos son relevantes en el desarrollo del argumento. Muchas de sus obras son clásicos en la literatura inglesa y específicamente escocesa, como por ejemplo Ivanhoe o Rob Roy. Seguro que has visto la película Braveheart o incluso la propia Rob Roy, interpretado por Liam Neeson. Si te gustan las aventuras, las tierras altas y los highlanders, estos son tu escritor y tus novelas.

-Has dicho novelas de Waverley. ¿Qué es eso?

Waverley es una serie literaria de novelas históricas de Walter Scott ambientadas en la mitad del siglo XVIII. Su nombre viene dado justo por la primera novela: Waverley, un joven que tiene su corazón dividido entre las ideas del bando inglés de la época (lado paterno) y las del escocés (debido al cariño a sus tíos escoceses con los que se crió).

-¿Y eso de que sean primeras impresiones?

Es como con los comics, siempre tiene más valor un primer spiderman que una reimpresión de hace pocos años. Cuando haces una colección de libros, si tienes las primeras ediciones, siempre tendrá más valor, aunque conseguirlo es un trabajo difícil: hay que informarse de cuál es dicho ejemplar, número de volúmenes, imprenta, año... tienes que dar con el ejemplar, vete a saber en qué tienda de que parte de España (¡o del mundo!), después, el ejemplar debe estar en un estado suficientemente bueno, no es lo mismo que conserve las cubiertas originales a que te lo encuentres con una encuadernación que hizo un antiguo propietario porque se había roto, o que presente numerosas manchas de humedad, y, con todo esto, al final hay que pagarlo.
Puede que no alcance el bolsillo, o incluso que no existan o estén escondidos en colecciones privadas o fondos del estado de los que nunca saldrán. Quizá por eso, haya que contentarse no con las primerísimas, pero sí con una de las primeras.

-¿Y tienes ya alguno?

Sí, precisamente el que da nombre a la serie: Waverley. ¿Ves? Aquí hay que andar con ojo con lo de las primeras ediciones e impresiones. Para que lo sepas, estas cosas las consulto en el CCPB (patrimonio bibliográfico) y en la Biblioteca Nacional. El primer ejemplar existente en el CCPB de Waverley pertenece a "Imprenta De Oliva, 1836", 6 Tomos en 3 volúmenes de pasta española. Me he hecho con él en una librería de Barcelona: Llibreria Farré. Mira, cuelgo unas fotos del ejemplar:






-¿...peeero?

Pues que existe la posibilidad de que ni el fondo bibliográfico ni la biblioteca nacional dispongan del que realmente fuera el primer ejemplar de una novela. El propio libro de Waverley, según un documento de un estudio universitario al que he podido acceder, data del año 1835 en Burdeos, de una imprenta llamada Beaume. En fin, tener el primer ejemplar del CCPB ya es un buen tesoro.

-Fantástico, parece una idea chula, espero que tengas suerte y encuentres todos los libros.

Muchas gracias, me alegra que tuvieras tanto interés.

Esta empresa requerirá tiempo y dinero, y quizá jamás lo logré: ¿será posible encontrar todos los ejemplares de la serie de Walter Scott? Quizá deba conformarme con otras primeras ediciones, lo que tampoco desmerece esta odisea: investigación, búsquedas en patrimonio, consulta de documentación, viajes, entrevistas... para al final conseguir tener una colección que dure toda una vida.

¡Saludos!

domingo, 4 de diciembre de 2016

Zorrastrones: rateros y estafadores

Buenas a todos.

Voy a dedicar una breve entrada al que hasta ahora es, mi ejemplar más antiguo (1821): Historia de zorrastrones. 

No os voy a engañar, me dejé seducir por el título, pensando en otra cosa, y me picó la curiosidad. No, no hay buenas historias que tengan que ver con paños menores, pero me sorprendió tener entre mis manos lo que es una recopilación de casos reales de hurtos, engaños y estafas ocurridos en Francia en el siglo dieciocho, de hecho, la palabra zorrastrón significa "pícaro, astuto, disimulado y cauteloso". 

Aunque debería incluir hijos de pxxx, porque, de momento, de los pocos que he leído, uno de los menos llamativos fueron dos tipos que, al morir un amigo suyo, dejaron su cadáver en el baño mientras uno de ellos se hacía pasar por el muerto, muy enfermo, para llamar a un notario de la época para cambiar el testamento a su favor, En cuanto lo hicieron, colocaron de nuevo al cadáver en la cama y, poco después, notificaron su muerte.


Queda decir que en el libro se cuenta que al final descubrieron el engaño y fueron "sentenciados". Dejémoslo ahí, por jetas.

Mi chiquitín es muy difícil de encontrar (me costó un mundo dar con él, de casualidad, en subasta), pero si tenéis curiosidad, podéis echarle un vistazo en google books AQUÍ. Y oye, quién sabe si podéis usar alguna de las historias en vuestro beneficio... el pasado es nuestro maestro. 

 ¡Saludos!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Un tesoro en el corazón de Cantabria : Carmichael Alonso

Buenas a todos.

Sí, estoy de acuerdo. Que sí, que hay países increíbles como Irlanda o Escocia, sus prados, castillos e iglesias. Insisto, que te reconozco que la naturaleza de Costa Rica es impresionante, y en efecto, la gastronomía francesa e italiana son magníficas. Pero España tiene de todo eso, y está más cerca.

Alastair Carmichael
Y si disfrutas del libro antiguo, debes conocer este secreto: hay un lugar recóndito en Lloreda, en Cantabria, donde te sientes como en casa, porque estás en casa. Y el librero y anfitrión, Alastair Carmichael, no puede ser más amable. En mi rol de bibliófilo neófito (así me describí cuando me explicó que no estaba acostumbrado a que le visitara gente tan joven, gran piropo por cierto), disfruté como un loco en su librería, cálida y acogedora, repleta de ejemplares de diferentes temáticas, autores y siglos. "Yo voy arriba, mira lo que quieras, cuánto necesites", me dijo el bueno de Alastair. Resultado: hora y media buceando en ese mar de papel. ¿Dónde te dejan hacer eso? Las habitaciones dan lugar a pasillos con recodos repletos de más y más libros. "Son 23 años de trabajo", me dijo.





Y... ¡sorpresa! ¡Una imprenta, la madre de aquellos pequeños! Mi anfitrión me explicó que también realiza trabajos de encuadernación: ahora prepara una edición del dramaturgo español Leandro Fernández de Moratín, Apuntaciones Sueltas de Inglaterra, uno de sus textos menos conocidos, publicado de manera póstuma a mediados del XIX. Es una serie de apuntes y artículos sobre la Inglaterra que encontró en 1792: borracheras de los ingleses, el tamaño de los pies de las inglesas, cómo un inglés toma el té de manera civilizada... Por supuesto, Alastair nos explicó un poco de cómo trabajaba con su imprenta, y que poco difería con la de Gutemberg, como podéis comprobar en este enlace. Por cierto, en el pasado ya imprimió ejemplares de Los seis poemas galegos de Lorca, como podéis leer aquí

Y además de todo esto, el señor Carmichael dio unos consejos a este humilde servidor: "no te conformes con cualquier ejemplar, busca lo mejor", "no colecciones por coleccionar, da un sentido a tu biblioteca, encauzala en una dirección", o "no sólo existe Gustavo Doré, expande tu mundo".

Por supuesto, adquirí un ejemplar, Dos novelas en una: "Los hidalgos de la muerte" y "La sacerdotisa de Vesta", de Antonio San Martin, 1873, editorial Urbano Manini. Si queréis echar un vistazo a todos sus libros, podéis acceder a la web en este enlace, incluso descargaros sus catálogos.

Gracias por todo señor Carmichael, espero verle muy pronto. Y vosotros que leéis, animaos a ir al norte, degustad anchoas, y por supuesto, visitad ese tesoro llamado Carmichael Alonso.
¡Saludos!

jueves, 20 de octubre de 2016

Un físico poco conocido : AMADEO GULLEMÍN

Buenas a todos.

Aprovechando la feria del libro antiguo de Madrid, buscando y rebuscando entre la gran cantidad de ejemplares que ofrecían las 37 casetas de sus libreros asociados, di con unos volúmenes preciosos que andaba buscando desde hace mucho tiempo : EL MUNDO FÍSICO de Amadeo Guillemín. Este escritor, periodista y científico francés nació en Pierre de Bresse, en 1826 y falleció en 1893. Escribió numerosas obras científicas de física y astronomía muy populares en su tiempo, pero esta que os comento fue quizá la más importante.

En España, la edición más bella que he tenido la ocasión de ojear de El Mundo Físico han sido las de Montaner y Simón entre 1882 y 1883, una edición de lujo en tamaño folio de 5 volúmenes ilustrados hasta la saciedad (magnífico).





Tengo que reconocer que le precio de estos ronda los 350 € (para mi gusto, barato, pero si me dejo ese capital será en otro ejemplar distinto), pero he aquí que los de Montaner eran listos, y encontré otra impresión y encuadernación en gran folio, en tres volúmenes, que habían pertenecido a alguna biblioteca (cada volumen venía con una pequeña pegatina identificativa en el lomo), en piel, preciosos, a un precio razonable: 125 euros que me rebajaron a 100 (gracias, Librería anticuaria Jerez), buen negocio.

Si podéis echar el guante a esta obra, sobretodo si os gusta la ciencia, os lo recomiendo encarecidamente. Y creedme si os digo que "busca y encontrarás". 

¡Saludos!

domingo, 18 de septiembre de 2016

Como desprestigiar a la Iglesia y los masones a la vez: LEO TAXIL

Buenas a todos.

¡Qué pena! Las vacaciones han acabado y ya estamos de regreso al cole (en mi caso, al trabajo). Pero no todo es malo, vuelvo al mundo del blog, al mundo de la búsqueda del libro que me excite la curiosidad.

He terminado un poco saturado de novelas (Walter Scott se ha convertido en un compañero de vacaciones), y he pensado que debía variar un poco, quizá aprender cosas de nuestra historia, y que mejor que informarme sobre uno de esos grupos al que siempre se hace mención en multitud de documentales: los masones. ¿Institución, secta...?  

Cotilleando por internet, me decanté por un ejemplar muy sugerente: "Misterios de la Franc-masonería", por un tal Leo Taxil, edición de 1887, alrededor de 300€. "Antes de comprar, investigaré un poco", me dije, porque... ¿quién era ese tal Taxil?



Con las cosas que he encontrado, no entiendo como nadie no ha podido rodar una película, porque el argumento es apasionante. Os cuento:


Léo Taxil era un joven anticatólico (de hecho había escrito y publicado varios libros contra la iglesia) que deseaba formar parte de la orden de los masones. Lo logró en 1881, pero su paso fue efímero, ya que sólo diez meses después de su ingreso, fue acusado de plagio y expulsado, algo que obviamente no le gustó.


Tras la publicación de la encíclica Humanum genus por el Papa León XIII en 1884, en la que afirmaba que "el reino de Satanás estaba bajo la guía y el auxilio de la masonería", Taxil vio una oportunidad excelente para ridiculizar a la Iglesia católica, y a la vez vengarse de la masonería por su expulsión.

En 1885, Taxil fingió convertirse al catolicismo, mientras, en secreto, inventaba una orden masónica satánica de nombre Palladium, cuyo objetivo principal sería dominar el mundo (poca cosa). El objetivo de Taxil era denunciar tal orden, revelando los secretos y acciones de la sociedad.

Continuó acusando a la masonería, en este caso de ser una secta satánica que dedicaba su culto a Bafomet, y para hacerlo todo más creíble, mezcló elementos masónicos verdaderos y otros de su invención. Además, Taxil escribió varios libros exponiendo estas tesis (el libro por el que me interesé) en la que incluía supuestos testimonios que afirmaban la vinculación entre masonería y satanismo. En unas de estas obras, Taxil introdujo un nuevo personaje, Diana Vaugham, supuesta descendiente del alquimista Thomas Vaughan, de la secta de los rosacruces. El libro contenía historias ¡sobre supuestas reuniones que mantenía con diablos rojos! (Se me ocurren chistes sobre el Manchester United, pero hoy no toca fútbol)

Con todo esto, los católicos, con León XIII a la cabeza, se declararon admiradores de su obra, y éste último le pidió que escribiese más libros, siendo financiados por el mismo Papa. Vieron en Taxil el arma perfecta contra la masonería. Taxil continuó publicando libros y artículos contra los masones, provocando un daño terrible a la orden.

Culto a Bafomet
Leo continuó con su farsa hasta el 19 de abril de 1897, en una conferencia de prensa. Como todo un caballero, agradeció a quienes le habían ayudado a divulgar sus conocimientos; después, como quien no quiere las cosas, declaró que tanto Diana Vaughan, como Baphomet, El Palladium y tantas cosas más, iban a morir esa misma noche, pues él mismo las había inventado y ya no seguía el juego.
Confesó que sus revelaciones sobre los masones eran ficticias y agradeció al clero por su contribución al darle propaganda y fondos para sus publicaciones.

Imaginad el escándalo. La policía se vio obligada a intervenir para proteger al autor. Taxil había logrado difamar a los masones y ridiculizar a la Iglesia católica a la vez. Esto provocó la más grande de las cóleras en aquel mismo acto teniendo que abandonar el edificio por la puerta trasera. Tras aquella confesión, Taxil abandonó la vida pública. Falleció el 31 de marzo de 1907.

La historia es de coña, y si quisiera hacer un resumen sobre lo que a mi me interesó desde el principio, este sería: el libro es FALSO, es un conglomerado de pantomimas satánicas y de gente que no existió. Quizá como amante de la historia, su obra tendría valor, pero yo busco conocimiento, y ese libro, no lo aporta, al menos en el tema de la masonería, porque lo que es como anécdota histórica, he dado con una.

Y de las buenas.

martes, 28 de junio de 2016

El escarabajo de oro - Relatos de Poe (IV) ¡con piratas!

Buenas a todos.

Antes de irme de vacaciones, voy a hablaros de otro buen relato de Edgar Allan Poe, en el que los tesoros piratas cobran protagonismo: EL ESCARABAJO DE ORO, publicado por primera vez en junio de 1843, después de que Poe ganase el concurso de relatos cortos convocado por el periódico Philadelphia Dollar Newspaper, dotado de 100 dólares, probablemente la mayor suma única jamás recibida por Poe, por cualquiera de sus obras. Además, reimpresiones posteriores en otros diarios hicieron del relato el cuento corto de Poe más leído durante toda su vida. 

Como resumen:
Júpiter, sirviente de William Legrand, cree que su amo se ha vuelto loco debido a la mordedura de un escarabajo dorado, y acude a buscar ayuda a un amigo íntimo de su amo (el narrador de la historia), quien se compromete a visitarlos. Al llegar, Legrand involucra a ambos en una aventura en la que parece que éste se ha vuelto loco, visitando lugares guiados supuestamente por el escarabajo. La aventura es la búsqueda de un tesoro pirata.

La parte más interesante en este relato de Allan Poe es el uso de la criptografía, el mapa que conduce al tesoro está cifrado. Por aquel entonces, la criptografía era muy popular y se la consideraba un misterio, y los que conseguían descifrar códigos, se los consideraba superdotados. El mismo Poe, antes de publicar el escarabajo de oro, desafió a los lectores del periódico a que le enviaran cartas cifradas como la que muestro, alardeando que sabría descifrarlas todas (olé sus cojxxxx).



Una curiosidad: un niño llamado William F. Friedman se interesó en la criptografía tras leer la obra de Poe, interés que más tarde lo llevó a descifrar el código PURPLE, en el Japón, durante la Segunda Guerra Mundial, y fue reconocido como el criptógrafo más importante de Estados Unidos,

Capitan Kidd, pirata que
enterró "el tesoro de Poe" 
Y también he leído que, como con Conan Doyle, Poe inspiró a otro gran autor, Robert Louis Stevenson, para su novela La Isla del Tesoro (1883). Stevenson reconoció esta influencia:“ Me recree en la galería del Sr. Poe ... Sin duda, la estructura [en mi novela] proviene de Poe.”

Pero no todo resultó un éxito. La caracterización del siervo Júpiter ha sido criticada como racista desde una perspectiva moderna, especialmente porque su discurso, su manera de hablar, está escrita en el registro afroamericano y a lo cómico de su diálogo. Es cierto que le falta decir “sí, bwana”, pero en aquel tiempo era algo normal.

He comprobado que existen dos películas sobre “el escarabajo de oro”, una española de 1999 y otra argentina de 2014. Sinceramente no he visto ninguna, ni voy a recomendarlas. En cambio, sí que os aconsejo que, si en la playa estas vacaciones, veis una botella con un papel o pergamino, echadle un vistazo por si acaso, no sea que unas moneditas de oro anden muy, muy cerca.

¡Saludos!

domingo, 5 de junio de 2016

Los asesinatos de la calle Morgue - Relatos de Poe (III) El predecesor de Sherlock Holmes

Buenas a todos.

Continuando con el mundo de Edgar Allan Poe, creía conveniente leer algunos de sus famosas novelas y relatos policiales. Así que, recabando unos cuantos datos, me decidí finalmente por LOS ASESINATOS DE LA CALLE MORGUE. ¿Y por qué?

 Os respondo que por dos razones: uno, se la considera la primera novela policial, y dos, aparece el personaje C. Auguste Dupin, un detective  que vive en París con su cercano amigo, el anónimo narrador de las historias. Dupin es aficionado a los enigmas, acertijos y jeroglíficos, y es retratado como una deshumanizada máquina de pensar, tan sólo interesado en lógica y en el método deductivo, y que investiga (en el caso de la calle Morgue los asesinatos de una madre y su hija) sólo por entretenimiento. De hecho, en el relato del que hablamos, rechaza una recompensa. ¿Todo esto o suena? Si no os hubiera dicho que el personaje se llama Dupin, todos pensaríais en Sherlock Holmes.


Elemental querido lector, el personaje sirvió como prototipo para muchos otros que fueron creados más tarde, incluyendo a Sherlock de Arthur Conan Doyle y al famoso Hércules Poirot de Agatha Christie. De hecho, Conan Doyle dijo sobre los relatos policiales de Allan Poe: “Cada uno es una raíz de donde se ha desarrollado una literatura completa. ¿Dónde estaban las historias de detectives hasta que Poe sopló sobre ellas el aliento de la vida?”.  Conan Doyle debía sentir cierta devoción por Allan Poe, ya que en su primera historia de Holmes, “Estudio en escarlata”, incluyó una cita como homenaje: el Doctor Watson compara a Holmes con Dupin, a lo que este responde: "no hay duda de que crees que estás halagándome... En mi opinión, Dupin era un tipo bastante inferior”.

Antes de pasar a contar la trama de “Los crímenes de la calle Morgue”, Poe dedica varios párrafos a aquellas facultades mentales que suelen considerarse como analíticas y, como suelo decir, un resumen muy breve que no tiene pérdida, sería el siguiente:

La historia gira en torno al brutal asesinato de una madre y su hija en la rue Morgue, una frecuentada calle parisina. Las investigaciones policiales no consiguen obtener pistas a lo que parece un macabro acto demoníaco, al no encontrar explicación alguna, a pesar de la ayuda de los numerosos testigos. El asesinato no tarda en convertirse en noticia, y entonces, Auguste Dupin, un detective aficionado, comienza a buscar indicios y a relacionar datos con el fin de develar este misterio, ayudándose de su ingenio y sagacidad. Fin. ¡No puedo desvelar más! Y si queréis un resumen completo, seguro que podéis encontrarlo en otro sitio.

Tengo que reconocer que el final del relato me dejó un poco frío, por el asesino y los motivos, y sobre todo por una estructura que estoy percibiendo en este estilo de novela en aquella época. Normalmente las investigaciones avanzan, y con cada descubrimiento o pista BIEN EXPLICADA AL DAR CON ELLA, se da un paso en la dirección indicada, en cambio en los asesinatos de la calle Morgue no es así, sino que casi se pasa a la solución del enigma y se ofrece una descripción posterior y explicación de los hechos por parte del detective bastante extensa.

Para los reacios a leer, os vuelvo a ofrecer opciones televisivas. Reconozco que sólo conocía la actual “El enigma del cuervo”, con John Cusack como Poe, en los que se hace alusión a los asesinatos de la calle Morgue, pero sobre el relato en sí he leído que existen varias adaptaciones: en 1932 (con Bela Lugosi), en 1971, 1986 con un reparto de lujo (George C. Scott, Rebecca De Mornay, Ian McShane o Val Kilmer)

Este es el tercer relato que llevo de Allan Poe, y ya os avanzo que seguiré la saga de este autor con EL ESCARABAJO DE ORO.

¡Un saludo!